En los últimos días se ha estado discutiendo los artículos propuestos para la reforma constitucional, en particular hay uno que llamó mi atención sobre todo con los beneficios que podría traer al Movimiento del Software Libre, movimiento del cual entre otras muchas personas yo pertenezco. En el capitulo VI “De los derechos culturales y educativos”, el artículo 98 de la Constitución Bolivariana, relacionado con la creación cultural y el conocimiento, reza:
“La creación cultural es libre. Esta libertad comprende el derecho a la inversión, producción y divulgación de la obra creativa, científica, tecnológica y humanística, incluyendo la protección legal de los derechos del autor o de la autora sobre sus obras. El Estado reconocerá y protegerá la propiedad intelectual sobre las obras científicas, literarias y artísticas, invenciones, innovaciones, denominaciones, patentes, marcas y lemas de acuerdo con las condiciones y excepciones que establezcan la ley y los tratados internacionales suscritos y ratificados por la República en esta materia”.
Se propone al pueblo venezolano aprobar lo siguiente:
“La creación cultural es libre. Esta libertad comprende el derecho a la diversidad cultural en la invención, producción y divulgación de la obra creativa, científica, tecnológica y humanística, incluyendo la protección legal de los derechos del autor o de la autora sobre sus obras. El Estado reconocerá los derechos de todos y todas a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico, tecnológico y en los beneficios que de él resulten”.
Básicamente la propuesta pretende devolver su naturaleza a promover la creación cultural en todos sus escenarios, de esta forma está más acorde con el capítulo al cual pertenece, dejando la parte mercantil y económica para su título correspondiente, quedando las patentes fuera del ámbito constitucional y que las mismas sean reguladas por la ley pertinente al caso.
Todos los que estamos relacionados con el mundo del software libre sabemos la amenaza que representan las patentes para el desarrollo de software libre en especial cuando este carece del poder económico para pagar regalías por una pieza de software, por lo general lo que patentan o pretenden patentar son cosas tan comunes como el “doble clic” o “la barra de desplazamiento”, que no representan ninguna innovación pero si seria una traba para el desarrollo de software en general, en especial el libre, de aprobarse este artículo sería una victoria tanto para el software libre como para la sociedad, al quedar fuera del ámbito constitucional el tema de las patentes, al respetarse los derechos morales y materiales de los autores, como también la inclusión al acceso a la cultura del colectivo permitiéndole a este participar y formar parte, en contraposición a los intereses particulares, este planteamiento va en consonancia con las cuatro libertades que cumplen los programas llamados libres, que son:
- La libertad de usar el programa, con cualquier propósito.
- La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y adaptarlo a tus necesidades.
- La libertad de distribuir copias, con lo que puedes ayudar a tu vecino.
- La libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie.
Esta propuesta de reforma apoya el desarrollo de software comunitario donde cualquiera puede tomar parte en un proyecto de esta naturaleza, simplemente usándolo o modificándolo según sus necesidades y devolviendo estas mejoras a la comunidad es sin duda el mayor aporte que se le puede hacer a la sociedad en lo que a software se refiere, finalmente cuando es de propiedad social es que adquiere valor, de esta forma cualquier otra persona con similares necesidades puede beneficiarse con dicho aporte, incluso modificarlo volviendo a comenzar el ciclo, del cual resulta una pieza de software de suma calidad, a un bajísimo costo o en ocasiones inexistente a la disposición de un colectivo.
Toda la comunidad del software libre debe apoyar esta propuesta, como lo hace el Grupo de Usuarios de Linux del Colegio Universitario de Caracas, (CUCLUG), ya que tenemos mucho que ganar en pro del software libre.